REGULACIONES
- La vaca roja (Pará Adumá): HaShem dijo a Moshé y a Aharón: “Esta es la regulación de la Torá que HaShem ha ordenado. Diles a los hijos de Israel que te traigan una novilla bermeja, sin falta ni defecto, y que nunca haya llevado yugo.” El 1.º de Nisán del año 2449, cuando se inauguró el Tabernáculo, HaShem le enseñó a Moshé una mitzvá muy especial y misteriosa: cómo purificar al pueblo judío de la impureza ritual causada por el contacto con un cadáver. Este proceso consistía en tomar una vaca totalmente roja, quemarla y mezclar sus cenizas con agua de manantial para preparar una solución especial. Un kohén (sacerdote) rociaba esta mezcla sobre la persona impura el tercer y el séptimo día. Luego, la persona debía sumergirse en un mikve (pileta ritual) y esperar hasta la noche para quedar completamente pura. La mitzva de la vaca roja, es del tipo de JUKIM. Aunque no entendemos del todo esta mitzvá, la cumplimos con fe, porque HaShem así lo ordenó. Esto nos enseña a confiar en Él incluso cuando no comprendemos el motivo.
- Miriam y el agua milagrosa: Cuando Miriam, la hermana de Moshé, falleció el 10 de Nisán del año 2487, el manantial milagroso que acompañaba al pueblo en el desierto desapareció. Ese manantial existía por el mérito de Miriam, y gracias a ella, el pueblo tenía agua todos los días. Después de la rebelión de Kóraj, HaShem había ordenado al pueblo permanecer acampado durante diecinueve años antes de continuar su travesía por el desierto.
- Moshé y la roca: Cuando Miriam murió, el agua faltó, y HaShem le indicó a Moshé que hablara a una roca para que de ella brotara agua. Pero Moshé, en vez de hablarle, la golpeó (como había hecho antes). El agua salió, pero HaShem se entristeció porque Moshé no obedeció exactamente. El agua brotó por intervención divina, pero como no siguieron exactamente las instrucciones de HaShem, ambos fueron castigados con la prohibición de entrar en la Tierra de Israel. Aprendemos lo importante que es seguir las instrucciones de HaShem con cuidado y como dicen al pie de la letra.
- El camino hacia Israel: El pueblo pidió pasar por Edom, pero les dijeron que no. Luego pidieron pasar por Moab, pero también dijeron que no. En el camino, murieron Aharón y Miriam. Los amalekitas atacaron, pero el pueblo resistió. HaShem ayudó al pueblo a vencer a los amorreos y a Og, un rey muy fuerte, para seguir acercándose a la Tierra Prometida.
- El camino hacia Israel: El pueblo de Israel, guiado por Moshé, pidió permiso al rey de Edom para atravesar su territorio rumbo a la Tierra Prometida. Sin embargo, los edomitas se negaron, y Moshé tuvo que desviar la ruta hacia el sur, bordeando su tierra. Luego solicitaron pasar por Moab, al este de Edom, pero también fueron rechazados. En el transcurso del viaje, fallecieron Miriam y Aharón, los hermanos de Moshé. Tras la muerte de Aharón, la nación de Amalek atacó al pueblo judío por segunda vez, pero Israel logró resistir. Continuando su travesía, el pueblo bordeó Moab y avanzó hacia el norte. Los amorreos, habitantes de esa región, planearon tenderles una emboscada. Sin embargo, HaShem provocó un terremoto que destruyó a los enemigos ocultos, permitiendo que los israelitas atravesaran esa zona sin peligro. Moshé entonces pidió autorización a Sijón, rey de los amorreos, para cruzar su territorio en dirección a Canaán. Ante la negativa, Moshé lideró una batalla en la que el pueblo de Israel conquistó su tierra hasta el río Iabok. Lo mismo ocurrió con Og, rey de Bashán, a quien también derrotaron, conquistando así el territorio amorreo del norte.
- Reflexión: A veces no entendemos por qué HaShem manda algo, pero lo hacemos con fe. Cada persona puede traer bendición al mundo, como Miriam trajo el agua. Obedecer a HaShem con exactitud es importante. Aunque haya obstáculos, si confiamos en HaShem, podemos seguir adelante. “La persona sabia acepta la reprensión y aprende, además se vuelve tu amigo. En cambio el necio, no la acepta, se enoja y se vuelve tu enemigo”
HAFTARÁ
- La historia de Yiftaj (Jefté): Ahora Yiftaj, un soldado valiente de Gilead/Galaad, era el hijo de una prostituta. Su padre, Gilead, tenía otros hijos de su esposa; y cuando los hijos de su esposa crecieron, ellos echaron a Yiftaj, y le dijeron: “Tú no heredarás de nuestro padre, porque eres el hijo de otra mujer.” Entonces Yiftaj huyó de sus hermanos y vivió en el territorio de Tov, donde enlistó una ganga de la chusma para que fueran a asaltar con él. A diferencia de Gideon/Gedeón, que recibió un llamado directamente del Eterno (6:1-27), Yiftaj fue llamado por los lideres de Galaad. No obstante, HaShem fue testigo de su elección (v.10,11) y lleno a Yiftaj con el poder de su Ruaj (v.28)
- ¿Quién es Yiftaj?: Yiftaj era un hombre valiente que vivía en una región llamada Guilad. Su mamá no era su esposa oficial, y por eso sus hermanos no lo querían y lo echaron de su casa. Pero Yiftaj no se rindió; se fue y reunió un grupo de hombres fuertes para ayudar a su pueblo cuando lo necesitaran. ¿Qué pasó con Yiftaj? Cuando el pueblo de Israel tuvo problemas con un grupo llamado los amonitas, que querían pelear con ellos, los líderes fueron a buscar a Yiftaj para que los ayudara porque era un gran guerrero. ¿Por qué pelearon? Los amonitas dijeron que Israel les había quitado sus tierras cuando salieron de Egipto. Pero Yiftaj les explicó que eso no era cierto. Él les contó que Israel no había atacado a Edom, Moab ni Amón (que era el pueblo de los amonitas). Solo peleaban con los amorreos porque ellos sí habían atacado primero. Por eso, las tierras que tenían eran legítimas. ¿Qué hizo Yiftaj? Antes de comenzar la guerra, Yiftaj intentó hablar con los amonitas para que hicieran las paces, pero ellos no aceptaron. Entonces, Yiftaj lideró a los israelitas a la batalla y ganaron con la ayuda de HaShem.
- ¿Qué aprendemos de Yiftaj?: Aunque Yiftaj fue rechazado por su familia, HaShem lo eligió para hacer algo muy importante. Siempre debemos tratar de hablar y buscar la paz antes de pelear. Cuando defendemos lo que es justo, HaShem nos ayuda y nos protege. Su historia nos invita a reflexionar sobre el valor del arrepentimiento, el liderazgo humilde y la fidelidad a la verdad. ¿Qué harías si alguien te rechazara o no te aceptara? ¿Por qué es importante intentar hacer las paces primero? ¿Cómo podemos confiar en HaShem cuando enfrentamos problemas?
BRIT HADASHÁ
Servid para la gloria de HaShem: El apóstol Kefa (Pedro) exhorta a los creyentes a vivir una fe activa y profunda, centrada en el amor al prójimo, el servicio, y la perseverancia en medio del sufrimiento, todo desde una cosmovisión hebrea. La hospitalidad, es presentada como una mitzvá espiritual, no solo un acto social. Siguiendo el ejemplo de Abraham (Génesis 18), los creyentes son llamados a acoger a otros con generosidad y sin quejarse, lo cual refleja la justicia y el amor comunitario (tzedaká). Los dones espirituales, deben usarse para servir al cuerpo comunitario, como administradores fieles de la multiforme gracia de HaShem. Esta idea refleja la ética judía: todo lo recibido es para el bien colectivo, no para la exaltación personal. Kefa también exhorta a que todo lo que se hable o se haga sea conforme a la Torá y al poder de HaShem, lo que alude al respeto por la palabra como portadora de vida espiritual, y al ejercicio de la fe activa (emuná) y la confianza (bitajón). Sufrir por causa de la fe en Yeshúa es participar en sus padecimientos, siguiendo el modelo del Siervo Sufriente (Isaías 53), y contribuyendo al tikún olam (redención del mundo). La hospitalidad y el servicio son expresiones prácticas de justicia y amor según la Torá. Los dones deben administrarse para edificar la comunidad, no para el ego. La prueba y el sufrimiento son parte del proceso de purificación, y una señal de participación en la misión redentora del Mesías. La presencia del Espíritu confirma que HaShem está con los que sufren por Su causa.